Nuestra aventura en la European Business Factory (EBF) comenzó en abril de 2025 y terminó este 28 de marzo de 2026 con la presentación de nuestro Proyecto Fin de Máster. Con la firme dedicación de entrar en el master de marketing para ponernos manos a la obra, nos planteamos un reto enorme. Nuestro TFM no fue un trabajo académico más, tuvimos el privilegio y el enorme reto de trabajar con Selmark
Artículo escrito por: Iker Urresti Martínez |
Estrategia y rendimiento en Marketing Digital | SEM · SEO · Social Ads
El objetivo principal sobre el papel sonaba apasionante: el rejuvenecimiento de una marca tan potente como Selmark. Sin embargo, la realidad de enfrentarse a una empresa con medio siglo de historia nos demostró que en el marketing digital, la estrategia lo es todo.
El miedo al folio en blanco: ¿Qué podemos aportar nosotros?
El inicio no fue fácil. Selmark es una institución en el sector de la moda íntima. Tienen el respeto del mercado, una calidad de producto indiscutible y un legado de 50 años. Cuando nos dieron libertad absoluta para presentar “cualquier proyecto de valor”, nos bloqueamos.
¿Qué íbamos a decirles nosotros que ellos no supieran ya? Ese fue nuestro primer gran bache. Estábamos paralizados por el respeto a la marca. Sin embargo, la metodología del máster nos salvó de la parálisis por análisis.
En lugar de intentar inventar la rueda desde el primer día, empezamos a usar a Selmark como nuestro “laboratorio” en cada asignatura. Si dábamos analítica, auditábamos su web; si dábamos SEO, analizábamos sus palabras clave. Sin darnos cuenta, fuimos construyendo un puzzle. Ese trabajo constante hizo que pasáramos de ser “alumnos externos” a sentir la marca como algo nuestro. El sentimiento de pertenencia fue lo que finalmente nos dio la confianza para proponer una dirección clara.

El “Efecto Desigual”: La clase que lo cambió todo
Si hubo un punto de inflexión en este año, tiene nombre propio: Clara Pato. Su clase de Estrategia de Contenidos fue el “clic” que necesitábamos para desbloquear el TFM.
Teníamos un dilema que nos quitaba el sueño: ¿Cómo rejuvenecemos Selmark para atraer a las nuevas generaciones sin que la clienta de toda la vida (la que ha sostenido la marca durante décadas) se sienta fuera de lugar? Teníamos miedo de ser demasiado disruptivos y romper la esencia de la marca.
Clara nos trajo a la realidad con un concepto clave: La convivencia estratégica.
Nos puso el ejemplo de Desigual. Nos explicó cómo una marca que muchos asociaban a un estilo muy específico y a una edad determinada, supo reinventarse apostando por creadores de contenido que hablaban el idioma de la Generación Z y los Millennials. No se trataba de “matar” al cliente antiguo, sino de crear nuevos puntos de entrada a la marca.
Gracias a esa clase, entendimos que el reconocimiento de marca entre los jóvenes no se consigue con un cambio de logo radical, sino con una estrategia de contenidos que respete el legado pero que se atreva a ocupar nuevos espacios digitales.
La fuerza de un equipo multidisciplinar
Dicen que el marketing digital es un deporte de equipo, y nuestro grupo ha sido la prueba viviente. Lo mejor de este máster es que te junta con perfiles que ven el mundo de forma totalmente distinta a la tuya. Así nos repartimos el peso del proyecto:
- Marco Pacheco (Analítica y Desarrollo): El cerebro lógico. Marco fue el encargado de que todo tuviera una base técnica sólida. Su dominio del entorno web y su capacidad para leer los datos nos permitieron tomar decisiones basadas en realidades, no en suposiciones.
- Belén Quintillán (SEO): Si Google tiene un secreto, Belén lo conoce. Se marcó una auditoría SEO tan profunda y detallada que dejó el listón a un nivel senior. Su trabajo fue vital para entender cómo la marca podía ganar visibilidad orgánica en un mercado tan saturado.
- Laura Losada (Perfil 360 y nuestra Brújula): Laura fue el pegamento del grupo. Su visión global nos ayudó a no perdernos en los detalles técnicos y a mantener siempre el foco en lo que Selmark necesitaba como empresa. Fue nuestra guía estratégica durante todo el proceso.
- Olga (Social Media): Olga tuvo, probablemente, el reto más “tocho”. Traducir toda la estrategia de rejuvenecimiento a un plan de contenidos real, visual y atractivo para redes sociales. Su capacidad para entender qué contenido consume el nuevo público fue la clave estética del proyecto.
- Iker (Paid Media): Y aquí entro yo. Mi enfoque estuvo en el Performance. Mi misión era diseñar la estrategia de medios pagados para que todo el esfuerzo creativo y estratégico del equipo no se quedara en un cajón, sino que llegara a la audiencia adecuada en el momento justo, optimizando cada euro de inversión.
Más que un TFM, una experiencia profesional en la que aprendimos lo que podemos aportar como juniors
El 28 de marzo, frente al tribunal y los responsables de Selmark, no sentimos que estuviéramos presentando un “deber” de clase. Sentimos que estábamos presentando una consultoría profesional.
Superar los baches, las discusiones creativas, los momentos de agotamiento y las dudas, nos ha enseñado más sobre marketing digital que cualquier libro de texto. Hemos aprendido que:
- La estrategia es el 80% del éxito: Sin el enfoque de convivencia que aprendimos con Clara Pato, habríamos fallado.
- La diversidad de perfiles es una ventaja, no un problema: Los roces iniciales entre el perfil analítico y el creativo son los que acaban puliendo las mejores ideas.
- El respeto al legado es compatible con la innovación: Se puede rejuvenecer una marca de 50 años si entiendes quiénes son y hacia dónde quieren ir.
Cerramos esta etapa en EBF orgullosos del trabajo hecho. Selmark nos dio la oportunidad de trabajar con su marca, el máster nos dio las herramientas y los profesores nos dieron el conocimiento. Nosotros pusimos la pasión y las horas de sueño. Si estás pensando en dar el salto al marketing digital, mi consejo es sencillo: busca un lugar donde te dejen ponerte manos a la obra cuanto antes.










Comentarios