Cuando empiezas un máster, especialmente en un área tan amplia como la comunicación y el marketing, una de las grandes preguntas es: ¿cómo llevar todo lo aprendido a la práctica real? En mi caso, el Trabajo de Fin de Máster se ha convertido en el punto de unión entre la teoría y la experiencia profesional, enfrentándome a retos muy reales dentro del sector.
Artículo escrito por Olga Prieto.
Especialista en Marketing Digital | Estrategia de marca, contenido y redes | Experiencia en comunicación interna
Poder colaborar con una empresa como Selmark implica entender que la comunicación de marca no es solo estética o mensaje, sino estrategia, coherencia y adaptación constante. Uno de los principales challenges ha sido analizar cómo una marca consolidada puede evolucionar su comunicación sin perder su esencia. Cambiar la forma de comunicar no significa empezar de cero, sino saber qué mantener, qué ajustar y qué transformar.
En un entorno cada vez más digital, otro de los grandes retos ha sido la adaptación de la marca a su audiencia. Hoy, las marcas no solo hablan, y hacerlo bien implica conocer profundamente a quién te diriges, entender cómo consume contenido, en qué canales está presente y qué tipo de mensajes generan conexión real. Este proceso exige análisis, y una revisión constante de la estrategia de comunicación.
A lo largo del desarrollo del TFM de mi master en marketing digital he aprendido que comunicar en digital no va únicamente de estar presente en redes, sino de construir un relato de marca coherente, alineado con sus valores y con las expectativas de su público. En este sentido, el reto ha sido encontrar el equilibrio entre una comunicación aspiracional y que una dos generaciones con una presencia relevante.

La importancia de construir un relato de manera coherente
Otro aprendizaje clave ha sido asumir que no todas las decisiones funcionan a la primera. La comunicación también es prueba y error. Analizar resultados, recibir feedback y replantear estrategias forma parte del proceso y es esencial para que una marca evolucionar en el tiempo.
Por último, este trabajo me ha hecho reflexionar sobre la necesidad de que las marcas sean flexibles y estén abiertas al cambio, y me ha permitido entender que el marketing y la comunicación se aprenden enfrentándose a problemas reales: tomando decisiones y ajustando el camino. Adaptar una marca al contexto digital actual no es una opción, es una necesidad, y hacerlo desde una perspectiva estratégica y consciente marca la diferencia entre comunicar y conectar.










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